miércoles, 23 de noviembre de 2011

Porque tenía sed

Una de mis peores anécdotas la viví cuando tenía aproximadamente tres o cuatro años. Mi hermano estaba durmiendo y mis padres terminando de comer. Yo tenía mucha sed y había visto un pequeño vaso con algo transparente, creo que era un chupito de aguardiente o algo así, vamos, algo que toman los mayores. No aguantaba la sed y me lo bebí como si fuera agua, sin preguntar qué era y, sin pensármelo dos veces lo engullí. Nada más terminar de beberme el vaso de golpe, la boca y la garganta me empezaron a arder, a quemarme mucho, tanto que me puse a correr y a chillar por toda la casa. Mis padres me preguntaron qué pasaba y luego al ver el vaso vacío se rieron un poco.

Luego me dieron un cacho de pan y me dijeron que bebiera agua, pero esa sensación que tenía no me pasaba. Al cabo de cinco minutos, aproximadamente, se me pasó.


Ahora ya no me confundo en eso. Espero que te hayas reído mucho. Y colorín colorado, esta anécdota se ha acabado.


Clara VS

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